Los metian en un saco y los tiraban al rio Tiber hasta que se ahogaban. El era el que mataba a los padres o familiares y estos se les castigaba de esa manera.En la Roma imperial de principios de nuestra era los parricidas eran condenados a muerte utilizando un cruel sistema. Según la ley Pompeya el reo era introducido en un saco con un perro, un gato, una víbora y un mono y después era arrojado al mar. La naturaleza de este castigo se debía a la gran importancia social que los romanos concedían a la figura del padre, el pater familias.
ruben martin-cano.iespana.es/ep.4enfado.htm
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